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Vitamina C
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Es
imprescindible para la estabilidad de nuestros vasos sanguíneos, nuestro corazón y los demás órganos de nuestro cuerpo. Sin vitamina C, nuestro cuerpo se derrumbaría y se desintegraría, como en el caso del escorbuto.
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Garantiza la producción y el funcionamiento óptimos del colágeno, la elastina y las demás moléculas del tejido conjuntivo que dan consistencia a nuestros vasos sanguíneos y nuestro cuerpo.
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Acelera el proceso de curación de heridas en todo nuestro cuerpo, incluso la curación de millones de heridas y grietas minúsculas en el interior de las paredes de los vasos sanguíneos.
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Es el principal antioxidante del cuerpo. Una cantidad adecuada de vitamina C protege nuestro sistema cardiovascular y nuestro cuerpo contra la oxidación biológica.
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La vitamina C refuerza la acción de una serie de catalizadores biológicos (enzimas) que optimizan el metabolismo del colesterol, los triglicéridos y otros factores de riesgo, reduciendo la probabilidad de una enfermedad cardiovascular.
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La vitamina C es una importante molécula energética que proporciona combustible nuevo a los suministradores de energía de las células.
Vitamina E
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La vitamina E es la principal vitamina desintegradora de grasas y antioxidante. Más en concreto, protege las membranas de las células de nuestro sistema celular y nuestro cuerpo contra el daño provocado por los radicales libres y la oxidación.
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La vitamina E se ha enriquecido con lipoproteínas (LDL) y otras partículas que transportan colesterol y grasa. Una dosis adecuada de vitamina E puede prevenir que estas partículas grasas se oxiden y que dañen el interior de las paredes de los vasos sanguíneos.
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La vitamina E reduce el grado de adhesividad de las plaquetas de nuestra circulación sanguínea, contribuye a que nuestra sangre se mantenga líquida, disminuyendo el riesgo de coagulación.
Betacaroteno
El betacaroteno o provitamina A también es una vitamina desintegradora de grasas y
antioxidante importante. Como en el caso de la vitamina E, las partículas lipoproteínicas llevan esta sustancia a través de nuestra circulación sanguínea a las células corporales. Al igual que la vitamina E, el betacaroteno evita que estas partículas grasas se oxiden y
perjudiquen al sistema cardiovascular. Habida cuenta de estos datos científicos no debe extrañar que la vitamina C, la vitamina E y el betacaroteno aparezcan en un número cada vez mayor de estudios clínicos como sustancias que ofrecen una fuerte
protección contra las enfermedades cardiovasculares. Del mismo modo que la vitamina E, el betacaroteno disminuye el riesgo de
coagulación de la sangre.
Vitamina B1 (Tiamina)
La tiamina también funciona como co-factor de un importante biocatalizador que se conoce con el nombre de pirofosfato. Este catalizador está involucrado en el metabolismo del fosfato de nuestras células, de importancia fundamental y gracias al cual se optimizan millones de reacciones en nuestras células cardiovasculares y nuestro cuerpo.
Vitamina
B2 Riboflavina
La riboflavina es el co-factor de la flavina-adenina-dinucleotida (FAD), una de las moléculas de transporte de energía celular más importantes y que se sitúa en los minúsculos centros energéticos (central generadora) de cada célula.
Vitamina B3 (Niacina, Niacinamida)
La niacina es un elemento esencial que funciona como co-factor de la
nicotinamida adenina-dinucleotida (NAD) y las moléculas de transporte energético correspondientes. Esta molécula con alto contenido energético es uno de los principales sistemas de transporte de energía de todo nuestro cuerpo. En los centros energéticos celulares de nuestro sistema cardiovascular y nuestro cuerpo se producen y se recargan millones de estos elementos portadores de energía. Sin ellos no habría vida celular ni vida en general.
Vitamina B5 (Pantotenato)
El pantotenato es el co-factor del coenzima A, la principal molécula de combustible del metabolismo de las células de nuestro corazón, nuestros vasos sanguíneos y demás órganos. El metabolismo de los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas de cada célula coincide en una sola molécula, el acetilcoenzima A. Esta molécula ocupa un papel primordial en la transformación de cualquier tipo de alimento en energía celular. Dado
que la vitamina B5 forma parte de ella, es fundamental que las reservas de esta vitamina se repongan con regularidad. Sin ella, no habría vida celular.
Vitamina
B6 (Piridoxina)
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La vitamina
B6 es el co-factor del fosfato piridoxal y desempeña un papel importante en el metabolismo de los aminoácidos y las proteínas de las células cardiovasculares de nuestro cuerpo.
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La vitamina
B6 es imprescindible para la producción de glóbulos rojos que transportan oxígeno a las células de nuestro aparato cardiovascular y las demás células de nuestro
cuerpo.
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La vitamina
B6 también garantiza una producción y funcionamiento óptimos del colágeno.
Vitamina B12
Optimiza el metabolismo de los ácidos grasos y determinados aminoácidos en las células de nuestro cuerpo.
Participa en la producción de glóbulos rojos. Una seria deficiencia de vitamina
B12 puede causar una enfermedad que se llama anemia perniciosa que se caracteriza por una deficiente producción de células sanguíneas.
Ácido fólico
Es otra sustancia imprescindible para la fabricación de glóbulos rojos y el suministro de oxígeno.
Las tres últimas vitaminas ofrecen un claro ejemplo de la mutua colaboración de las moléculas bioenergéticas, como si de una orquesta se tratara. En caso de que las células no reciban la necesaria cantidad de oxígeno, estas vitaminas no surten el efecto deseado por más suplementos vitamínicos que tomara. Por eso, es sumamente
importante que complete su dieta con la dosis adecuada de los componentes indicados.
Biotina
La biotina facilita el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas
y las proteínas .
Vitamina D
La vitamina D optimiza el metabolismo del calcio y del fosfato. Es imprescindible para la formación de los huesos y la consistencia de nuestro esqueleto. Durante siglos, la carencia de vitamina D fue una enfermedad infantil muy frecuente que producía
retrasos en el crecimiento y malformaciones. Incluso hoy en día la leche se suele enriquecer con esta vitamina.
Bajo la influencia de la luz, nuestro cuerpo puede producir vitamina D sobre la base de moléculas de colesterol. En relación con las enfermedades cardiovasculares, la vitamina D es fundamental para mejorar el metabolismo del calcio en las paredes arteriales e incluso para eliminar el calcio del depósito arteriosclerótico.
Inositol
El inositol es fundamental para el metabolismo del azúcar y de las grasas que tiene lugar en las células de nuestro cuerpo.
El inositol también interviene en el proceso de comunicación biológica entre las células y los órganos de nuestro cuerpo. Hormonas como la insulina y otras moléculas son
señales que provienen del exterior de la célula. Al acoplarse a una célula, la hormona pretende transmitirle información. La sustancia inositol forma parte del mecanismo de lectura de esta información. Es, pues, uno de los eslabones del proceso de comunicación biológica que, a su vez, desempeña un papel esencial en la salud cardiovascular.
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